Cómo Soltar lo que NO es para ti

¿Cómo soltar lo que no es para ti?

Aprender a dejar ir el pasado, no es sencillo. Es por eso que hoy te voy a compartir 3 herramientas súper sencillas para que puedas ponerlas en práctica y te ayuden a soltar eso que no es para ti.

¿Quién soy?

Primero que nada, déjame decirte que yo soy una mujer que lleva 22 años dando conferencias por todo el mundo. Soy una abogada con especialidad en recursos humanos, tengo una maestría en Ecología Emocional, distintos diplomados en Psicología de la Felicidad, algunos en Inteligencia Emocional y en Programación Neurolingüística. Al día de hoy he escrito cuatro libros y una obra de teatro. Soy mamá de una princesa de cinco años (a veces también es un torbellino). Y bueno, pues…el gran reto de mi vida es que soy una mujer que nació sin brazos y desde bebé he tenido que despertar la creatividad y diseñar estrategias para no encontrar limitaciones y ver oportunidades en vez de obstáculos para  así poder lograr mis objetivos.

Gracias a este reto de vida he podido encontrar distintas herramientas que me han servido para el día a día y te las quiero compartir. Así que bienvenido a esta entrada donde te diré tres herramientas te servirán para mejorar tu vida.

La primera herramienta:

Busca algo que te inspire. A veces la vida es complicada porque estamos acostumbrados a una rutina, una relación de pareja o un trabajo al que le dedicamos todo nuestro tiempo y de pronto se terminan y nos sentimos perdidos. Es por eso que la clave está en canalizar toda tu energía, talentos y virtudes en algo que te inspire y te llene más allá de las actividades rutinarias. 

Te quiero compartir un poco de mi experiencia cuando decidí separarme del papá de mi hija. Para mí fue muy retador porque en su momento me casé súper enamorada, contenta y tuve la boda que siempre imaginé. Sin embargo, me fui dando cuenta de que a pesar de que tenía buena autoestima como profesional, hermana e hija, pero que mi autoestima como mujer, no estaba tan firme. Tenía muchas inseguridades que me hicieron tomar decisiones equivocadas en relación  a mi pareja. 

Después de muchos baches que no logramos superar, decidí separarme de él porque entendí que no me iba a hacer feliz y que no era el ejemplo que quería darle a mi hija. Sin embargo, no fue sencillo, ya que gran parte de mi mundo giraba alrededor de él: lo que le gustaba hacer, lo que le apasionaba, etc… así que de un día para otro, mi rol como su esposa ya no existía y me costó volver a encontrarme a mí.

Así que mis queridos amigos, después de esto, decidí refugiarme en el arte, lo cual fue para mí como un oasis en medio de este desierto de incertidumbre que yo tenía. Decidí buscar tiempo para mí, encontrar una nueva rutina y aprender a tocar el chelo (¡y vaya que fue un reto tocar con los pies un instrumento que está diseñado para tocarse con las manos!)

Es por eso que mi recomendación es que desde tu lugar descubras quién eres tú y así será más fácil que encuentres algo que te inspire. Si de pronto te sientes perdido,  angustiado y no puedes encontrar qué puede ser lo que a ti te va a inspirar, comienza a pensar qué es eso que disfrutas hacer en tus ratos libres o eso que siempre has querido intentar pero por “falta de tiempo” no lo haces.

También te voy a sugerir una tarea:
Cómprate un diario, en él vas a escribir lo que tú quieras. ¡Ay, Adri! Pero te estoy diciendo que el arte no se me da. No sé qué escribir. Entonces, eso vas a escribir. Llena una plana de: “no tengo nada que escribir.” 

Un día te vas a cachar escribiendo la lista del súper y está bien. Pero después te encontrarás con ganas de escribir algo que sale del corazón, y ahí encontrarás donde desahogar esa creatividad y un refugio que te va a inspirar para empezar a hacer un nuevo camino. 

Herramienta número dos

Hay una frase muy famosa que dice: ¿Quieres hacer reír a Dios? ¡Cuéntale tus planes!

Y, ¿qué crees? Que a Dios le encanta sonreír con nosotros, así que siempre ten uno. Es importante que cuando planeamos, tengamos un enfoque claro de lo que queremos hacer o lograr, sin tomar decisiones impulsivas. 

Me platicaba una amiga que también se divorció y que tiene hijos pequeños, que cuando pasó por esa situación, lo único que quería hacer era quemar los álbumes de fotos donde salía su ex esposo, pero eran fotos increíbles, recuerdos lindos que después servirían como recuerdo de su infancia para tus hijos. 

Sí, tu primer impulso es querer quemarlo, pero resulta que no eres la única implicada. Tus hijos y su papá están en esas fotos. ¿Qué tal si ellos quieren ver esos recuerdos en unos años? 

Entonces, lo que hizo mi amiga, fue detenerse, pensar y crear un plan de acción. Decidió llevarse su álbum a casa de su abuelita y pedirle que se lo guardara por un tiempo. 

Como ves, es una solución muy sencilla, práctica que no te va a atormentar a ti porque ya no lo vas a tener pero te va a quedar la tranquilidad de que tus hijos van a poder revisar su historia.

No tomes decisiones impulsivas. Mejor busca maneras sanadoras de hacer esos cambios en tu vida, por ejemplo.

Tercer herramienta (y muy importante) 

Cuando quieres olvidar algo y dejarlo ir, es recomendable tener objetivos diarios. La verdad es que de un día para otro las cosas no se olvidan o dejan de doler, se puede, pero toma tiempo y disposición. 

Yo tuve una relación de 15 años con el papá de mi hija, y de un día para otro, borrar 15 años juntos es imposible. Así que, ¿qué podemos hacer?

Es importante que estés consciente de que para dejar algo en el pasado es indispensable tener un plan de acción para ir ocupando tu tiempo y mente en otras cosas.

Lo recomendable es empezar por cambiar cosas externas. Por ejemplo, puedes cambiar un cuadro de lugar, agregar una planta y después pintar la casa. Pequeños cambios harán la diferencia. Si empiezas poco a poco, será más sencillo de manejar porque así te irás adaptando a esta transición de una nueva etapa de tu vida. 

No va a ser tan doloroso porque vas a tener mente ocupada, estarás transformando tu mundo exterior, lo que te rodea y así poco a poco te irás contagiando de esa energía nueva y encontrando motivación en el resultado de esos cambios. 

No te abrumes en hacer todo de un día para otro. Empieza con cambios pequeños, uno al día, que no te tome más de cinco minutos… te prometo que hará la diferencia.

Déjame decirte algo, muchas enfermedades crónicas que padece hoy en día la sociedad, tienen su origen en emociones estancadas provocadas por vivir situaciones problemáticas sin darte cuenta. 

Y en realidad no hay un problema que resolver, sino una verdad que aceptar. Y desde esa verdad tienes que tomar una decisión. 

Eso es lo que sucede en nuestra vida, pero no tengas miedo al dolor, cambio o a lo desconocido, algunas veces sin darnos cuenta, ya lo estamos viviendo. Es cierto que será incómodo, porque vamos a salir de nuestra zona de confort al tomar decisiones, y sobre todo, tendremos que asumir las consecuencias, pero lo que es seguro es que eso te llevará a construir una vida más saludable. 

Y por último, nunca dejes que los prejuicios sociales te detengan. No pienses en el qué dirán.. nadie sabe lo que estás viviendo en realidad, ni tu familia, ni tus amigos y menos la gente que no te conoce. El qué dirán muchas veces sólo nos limita a avanzar. Así que lo importante es enfocarte en lo que sientes y  darle a eso la importancia sobre todo lo demás.

No olvides dejarme tu opinión en los comentarios y sobre todo compartirme si crees que te ha sido útil esto que aprendiste en estos párrafos. 

¡Mucho éxito y hasta la próxima!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.